lunes, 16 de mayo de 2011

Festival de Wesak 2011

NOTA CLAVE PARA LA MEDITACION:
Veo, y cuando el ojo está abierto, todo es luz.

La Luna Llena de Tauro nos ofrece un tiempo especial y único para recibir en nosotros la energía de la síntesis. En Wesak, el Buda y el Cristo se unen en bendición sobre la Tierra impulsando el establecimiento de una nueva era de convivencia, armonía y paz. Uniéndonos a Wesak, celebramos nuestro compromiso de trabajo por la familia humana y nuestra casa común, la Tierra.
El Festival de Wesak representa ciertas ideas muy definidas y claramente señaladas y el ofrecimiento de una gran oportunidad. Las ideas que representa podrían enumerarse como sigue:
• En primer lugar, este Festival enlaza el pasado con el presente como ningún otro Festival, relacionado con cualquiera de las religiones mundiales, lo ha hecho. Representa una verdad viva y una oportunidad presente. En su mutuo servicio a la raza, el Buda y el Cristo producen este enlace. También fusionan Oriente con Occidente y unen en una totalidad la tradición cristiana, las creencias budistas en hindúes y la aspiración de todos los creyentes del mundo de hoy, ortodoxos y no ortodoxos. Las distinciones religiosas desaparecen.
• En segundo lugar, este Festival señala el momento de máxima bendición espiritual en el mundo. Es una época de una llegada inusual de vida y de estimulación espiritual y sirve para vitalizar la aspiración de todos.
• En tercer lugar, en el momento del Festival y mediante el esfuerzo unido del Cristo y del Buda, trabajando en la más estrecha colaboración, se abre un canal de comunicación entre la humanidad y Dios por el cual el amor y la sabiduría del Mismo Dios pueden descender hacia un mundo expectante y necesitado. Hablando simbólicamente, y recordando que los símbolos siempre velan una verdad, podría firmarse que en la época de la Luna Llena es como si, súbitamente, se abriera de par en par una puerta que en otros momentos permanece cerrada. A través de esa puerta los aspirantes y discípulos pueden contactar energías que, de otra forma, no estarían fácilmente asequibles. A través de esa puerta puede realizarse un acercamiento a la verdad y a la realidad y a Aquellos que guían a la humanidad que no es posible en otros momentos. Ello está a disposición de todos cuantos se encuentran a ambos lados de la puerta, y cada vez lo estará más.
En la actualidad, lo más necesario es desarrollar la intuición y la discriminación de los discípulos del mundo. Deben aprender a sentir la visión superior, a responder al día de oportunidad y a alcanzar la relación superior consciente, sea cual sea el precio para el ser inferior. Al hacer esto, deberán recordar que el ser inferior, debido a su naturaleza íntima y cerrada, parecerá anormalmente atractivo y puede transcenderse sólo a un precio infinitamente elevado. Por lo tanto, debe desarrollarse la intuición grupal, y el sentido de valores debe ajustarse mucho más adecuadamente antes de que pueda estar a la altura de los requerimientos y cumplir su función, que es inaugurar la nueva era. El descenso de fuerza espiritual, en el tiempo del Festival de Wesak, tiene como objetivo la estimulación de la intuición de los discípulos agrupados, de los aspirantes y de la gente de buena voluntad.
Las Fuerzas de Iluminación están especialmente activas durante este período de los Festivales. Emanan del centro cardíaco y están relacionadas con la comprensión y la sabiduría divinas. El Buda y el Cristo constituyen las dos expresiones más destacadas de esta energía de amor-sabiduría hasta la fecha. Las Fuerzas de Iluminación afectan, especialmente, a los grandes movimientos educativos y a los foros de gentes en todas las tierras, así como afectan a la cualidad de los valores que se despliegan a través de los medios de comunicación de masas. Todas las formas de comunicación pública, los oradores, los escritores, los comentadores y los trabajadores sociales, resultan afectados por esta energía que fluye a la mente. La misma consciencia humana es, actualmente, receptora de las energías de iluminación que introducen ideas nuevas e influencian los asuntos humanos en general.
El Festival de Wesak forma un punto de cohesión para quienes, en síntesis y simbólicamente, se unen en meditación y en pensamiento reflexivo como representantes tanto del Reino de Dios como de la humanidad. Establece una solidaridad fáctica entre los acercamientos Orientales y Occidentales a un entendimiento superior, porque tanto el Cristo como el Buda están presentes y activos durante este ciclo anual.
El Festival de Wesak es un Festival de Luna Llena universal, o planetario, para gentes de todas las creencias. Es un elevado punto de inspiración para el trabajo venidero. Todos pueden cooperar en la consciencia en este flujo singularmente disponible de energías espirituales. Todos pueden participar en la meditación y en el esfuerzo por expresar una hermandad práctica como forma de vida, el valor de semejante servicio grupal unido, en el alineamiento con el Cristo y el Buda y las Fuerzas de Iluminación, es obvio e inspirador. Mediante el empleo del mantram o plegaria mundial, la Gran Invocación, las energías disponibles pueden invocarse magnéticamente y ponerse, literalmente, al alcance de la consciencia humana.
LA LEYENDA DE WESAK
Existe un valle, el Valle de Wesak situado al pie de los Himalayas tibetanos, a una
altura bastante elevada. En este valle se encuentra el LAGO WESAK, rodeado por montañas
excepto hacia el este, donde existe una estrecha abertura. El valle tiene forma de
botella con el cuello hacia el este. En el extremo del valle cerca de la abertura hay
una gran roca plana. No hay árboles ni arbustos en el valle, está cubierto de una
alfombra de pasto verde y hay flores al lado del lago. Las laderas de las montañas sí
se encuentran tachonadas de árboles.

En la fecha del plenilunio de Tauro, comienzan a llegar peregrinos, hombres santos y
lamas que se acercan ocupando la parte sur. Allí se congrega un grupo de Grandes Seres
de Luz y Amor que son los custodios del Plan Divino de Dios/a para nuestro planeta y
para la humanidad. Con su sabiduría, amor y conocimiento forman una muralla protectora
para nuestra raza, tratando de guiarnos de la oscuridad a la luz, de lo irreal a lo
real, y de la muerte a la inmortalidad. Este grupo de conocedores de la divinidad, se
sitúa en el confín del valle en círculos concéntricos, de acuerdo al grado de
desarrollo iniciático, y dejando el extremo Este libre, preparándose para un gran Acto
de Servicio Divino.

Sobre la roca plana descansa un cuenco de Cristal lleno de Agua (puro amor liquido).
Alrededor del cuenco de Cristal con Agua se hallan a nivel etérico, los Grandes Seres
denominados “los Tres Grandes Señores”: la consciencia Cristica Planetaria, el Maestro
Maitreya, quien se sitúa en el lado Norte; el LOGOS planetario – Maestro Sanat Kumara,
quien se sitúa al lado Oeste; y el Señor de la Civilización, el Maestro Saint Germain,
quien se halla al lado Sur. Estos miran hacia el Este esperando por allí la llegada del
Maestro Buda.

Detrás del grupo de Maestros, Adeptos, iniciados y trabajadores de amor y luz avanzados
en el Plan de Dios/a, se sitúan los discípulos y aspirantes del mundo en sus diversos
grados y grupos, los que constituyen en esta época el Nuevo Grupo de Trabajadores de
Amor y Luz del Mundo. Algunos están presentes en cuerpo físico y llegan por medios
comunes, otros se hallan presentes en sus cuerpos espirituales.

Al acercarse el momento de la Luna Llena, se produce una quietud entre la muchedumbre y
todos miran hacia el este. A una señal dada, los Grandes Seres forman tres círculos
concéntricos y empiezan a cantar. Cuando el cántico se ahonda y cobra más ritmo, los
Visitantes etéricos se materializan y una figura gloriosa se torna visible en el centro
de los círculos. Le llaman con varios nombres: Maestro Maitreya, el Cristo, Señor de la
Paz y del Amor; es el Maestro de todos los Maestros que forman la Jerarquía planetaria
para llevar a cabo la finalidad divina de este planeta.

El Maestro Maitreya, el Cristo, aparece vestido con un manto blanco puro. Tiene el
Cetro de Poder en su mano, que le diera el Anciano de los Días para esta ocasión. En
cada extremo de este Cetro de Poder hay una gran empuñadura de diamante que irradia un
aura azul y anaranjada de gran belleza. Los Iniciados que están en los tres círculos lo
enfrentan en el centro, y cuando Él se torna más visible, todos Ellos se inclinan y
cantan un mántra de salutación y afirmación.

Luego, estos círculos se convierten en un solo círculo y una cruz, en cuyo centro está
el Cristo. Aquí nuevamente el cántico conmueve los corazones y las almas de los
presentes, y descienden más alegría, paz y bendición sobre la muchedumbre.

El próximo movimiento es el triángulo dentro del círculo, en cuyo ápice está el Cristo.
Está de pie cerca de la peña y coloca el Cetro de Poder sobre ella. En la peña está el
Cuenco de Cristal con Agua, se ve con ornamentaciones doradas, y guirnaldas de flores
de loto cubren la roca y cuelgan de los rincones.
Después Ellos realizan otro movimiento que es un triángulo con tres óvalos que se
entrelazan en el centro del mismo, donde está el Cuenco de Agua. El movimiento
siguiente forma una estrella de seis puntas, la Estrella de Metatron (conocida como la
Estrella de David) formada por dos triángulos que simbolizan: ASI COMO EN EL CIELO, ASI
ES EN LA TIERRA.

En cada punta del triangulo inferior de la estrella, se hallan Maitreya; a su derecha
Sanat Kumara, a su izquierda el Maestro Saint Germain, con el Cuenco de Cristal con
Agua en la mitad de la estrella.
Creando el otro triangulo por encima de ellos, iluminándolos, se hallan en cada punta
de la estrella: Melchizedek (el LOGOS UNIVERSAL), Melchior (el LOGOS GALACTICO) y Helio
y Vesta (quienes en unión, son el LOGOS SOLAR).

En la audiencia están presentes también los regentes de todos los tipos de energía: los
Maestros El Morya, Kuthumi, Pablo el Veneciano, Serapis Bey, Hilarión, Sananda, Djwhal
Khul y muchísimos otros Emisarios de Amor y Luz. También están presentes los Iniciados,
discípulos y aspirantes espirituales.
Todos los Emisarios de Amor y Luz empiezan a cantar; el cántico crea gran excitación en
los participantes. Ahora, Maitreya tomando el Cetro de Poder, lo levanta y dice:
“Presto, Señor, ven…”

Luego, pone nuevamente su Cetro de Poder sobre la peña durante unos pocos momentos
antes de la Luna Llena y todos los presentes se vuelven hacia el Este. La expectativa
de la multitud aumenta y la excitación es mayor y crece constantemente. A través de la
multitud parece sentirse un estímulo o vibración potente que tiene el efecto de
despertar las almas de los presentes, fusionando y unificando al grupo, elevando a
todos y realizándose un gran acto de demanda y expectativa espiritual. Es la
culminación de la aspiración del mundo que se halla enfocada en este grupo expectante.

Pocos minutos antes de la hora exacta, en que tiene lugar el Plenilunio, se divisa a lo
lejos un pequeño punto de luz en el cielo, que al acercarse se va transformando en un
nítida silueta, que adquiere la forma de Buda, sentado en su clásica posición de loto,
envuelto en Su manto color azafrán, bañado en luz y color. Su mano derecha levantada en
bendición. Cuando Buda llega, se sitúa -flotando- sobre el Cuenco de Cristal con Agua.
Es decir, en plena mitad de la estrella de Metatrón y entre los dos triángulos creados
por los demás Maestros y Logos mencionados.

Maitreya ahora entona “La Gran Invocación”, y todos los presentes repiten.
REPETIR ESTE DECRETO A VOZ ALTA – 3 VECES:
LA GRAN INVOCACIÓN

Desde el punto de Luz en el Corazón de Dios,
Que La LUZ afluya a los corazones de de los hombres;
Que la Luz retorne a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que El AMOR afluya a los corazones de los hombres;
Que cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que El propósito guía las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que El Plan de Amor y de Luz se realize
y selle la puera donde se halla el mal.

La Luz, el Amor y el Poder Divinos ahora restablecen el Plan Divino en la Tierra.
Om Om Om

Esta ‘Gran Invocación’ crea una corriente de energía que inunda los corazones
de todos, y se esparce por la Tierra. Este es el
momento más sagrado del año, el momento en que la humanidad y la Divinidad entran en
comunión.

En el momento exacto de la Luna Llena, el Buda pasa a MAitreya sus Energías Divinas.
Este las recibe, dirige y ancla estas energias en el Agua en el Cuenco de Cristal. El
Maestro Buda posee su especial modalidad de energía, la COMPASION, que derrama al
bendecir al mundo. Esta bendición es maravillosamente excepcional, pues transfiere a
nuestro plano físico, la energía Divina de planos superiores, la cual ayuda a
transmutar la discordia y activar la Divinidad en todos los presentes, al igual que en
la Tierra misma. Esta energía tiene una vibración muy elevada y nos es posible
percibirla en los planos físico, emocional, mental y espiritual. Así la energía que
Buda difunde por su bendición, encuentra de esta manera, canales por donde circular,
llenando de aliento y paz a aquellos que deseen recibirla y beneficiando a Todo lo que
existe en la Tierra.

En este momento es posible una gran expansión de conciencia, a fin de ayudarle a la
humanidad a aceptar y recuperar conscientemente su Divinidad.

Maitreya, el gran celebrante, llama a cada uno de aquellos presentes que recibirán una
iniciación y LES DA DE TOMAR EL AGUA BENDITA EN UN CUENCO PEQUEÑO DE CRISTAL.
Esta hermosa “ceremonia de la comunión del agua”, simboliza que la Nueva Era está ya
sobre nosotros, la Era de Acuario, de la “Conciencia del Agua”. El agua magnetizada por
la presencia de Buda, Maitreya, Sanat Kumara, Germain y los Logoses, contiene
propiedades curativas, pues esta cargada de altos cocientes de las energías de Amor
Divino, Sabiduría Divina, Compasión y Poder Divino.

La iniciación individual es ahora dada por SANAT KUMARA, el Logos Planetario, a
aquellos que han de recibirla y que acaban de beber el Agua Sagrada. Mientras las
iniciaciones toman lugar, los Maestros, los Ángeles, Arcángeles y todos los Emisarios
de Amor y Luz cantan himnos sagrados.

ENTRAR EN SILENCIO AHORA POR UNOS 10 MINUTOS
(NOTA: Todo el ceremonial de la bendición, desde que Buda aparece en la lejanía, hasta
el momento en que desaparece, dura solo 8 a 10 minutos.)

Si lo desean, ahora vayan a sentarse a la orilla del Lago Wesak, a meditar e integrar
lo sucedido.o a recibir Consejo de Seres de Amor y Luz por unos minutos..
Ahora, pídanle a los Maestros que los rodean, que por favor los lleven al TEMPLO DE
AMOR en el MAR MEDITERRANEO, cerca de la Isla de Malta.

Véanse llegando y luego entrando a este Templo y tomando su lugar alrededor del altar
central sobre el cual yace un gran CRISTAL DE AMOR, un pocvo oscuro y sin luminosidad.

Se dan cuenta que hay miles de presentes en este Templo con ustedes. INTENTEN ahora que
UNEN SU CORAZON Y SU MENTE COMO UNO SOLO, con todos los presentes.

Ahora manden un haz de Luz y Amor Liquida Dorada de su CORAZON al Cristal de Amor en el
centro del Templo, por 8 minutos.

Durante este tiempo, intenten del fondo de su corazón, que ayudaran a las Huestes de
Amor y Luz, a armonizar y equilibrar todas las heridas posibles que se hallan ancladas
en el Cristal de Amor del PLEXO SOLAR en el Cuerpo de Amor y Luz de la humanidad,
relacionadas al RECHAZO Y MIEDO DE LA CONCIENCIA DE GRUPO.

Respirando profundamente y exhalando despacio, intenten de su corazón que ustedes ahora
SE PERDONAN y LIBERAN toda: DUDA y DESCONFIANZA de si mismos, de la humanidad y de la
Conciencia de grupo.

Ahora visualicen el Cristal de Amor, LIMPIO y BRILLANTE, translucido-blanco en color.
Sepan amados que, todos los presentes han ayudado a co-crear un gran paso en el proceso
espiritual de la Humanidad a aceptar, encarnar y actuar su Divinidad y a Trabajar en
Conciencia de Grupo para el beneficio de Todo lo Que Existe en la Tierra.

Sepan también que la Activación Final de este Portal de Amor, tomara lugar en Junio
2008.
Ahora, agradézcanle a las Huestes de Amor y Luz, al igual que a todos los compañeros
que trabajaron con ustedes, por su Servicio Divino, y prepárense para partir del
Templo.

Ahora se encuentran de nuevo, mágicamente transportados y parados dentro del circulo
ceremonial con todos los demás participantes, cerca del pedestal con el Cuenco de
Cristal con Agua.
Una vez terminadas las iniciaciones y la Sanación ofrecida a la Humanidad, el Buda, el
Gran Iluminado, después de bendecir a los presentes, desaparece lentamente hacia el
Este de donde vino. El Servicio anual que realiza Buda por la humanidad ha concluido,
retornando nuevamente a Shamballa, ese alto lugar donde trabaja.

Después de esta bendición, la multitud se dispersa silenciosamente.
Maitreya y otros Maestros, ahora forman pequeños grupos alrededor de los presentes,
para darles instrucción.

Cuando estén listos, pueden empezar a sentir sensaciones en sus pies y cuerpo físico, a
medida que se anclas bien en su Cuerpo Físico, retornando a su lugar actual.

***
Año tras año, Buda regresa para impartir Su bendición y tiene lugar la misma ceremonia.
Cada año Él y Su hermano Maitreya -el Cristo, trabajan en íntima colaboración con
muchos otros Maestros, Emisarios de Amor y Luz, bajo la iluminación de los Logases,
para beneficio espiritual de la humanidad.

Tal es la leyenda detrás de este Festival, y también, tal es la realidad si nos
atrevemos a creerla y si nuestras mentes están suficientemente abiertas y nuestros
corazones suficientemente expectantes, como para reconocer su posibilidad. Esta idea
requiere que ajustemos algunas de nuestras más caras creencias. Pero, si puede ser
captada y comprendida, surgirá en nuestra conciencia la posibilidad de que la raza sea
consciente de su propia divinidad, pudiendo desarrollar una Ciencia de Acercamiento a
las fuerzas de la Vida y verdades más profundas que aún se hallan ocultas.

Hombres y mujeres del mundo guiados al unísono por Buda, que trajo la luz a Oriente y
por el Cristo, que reveló la luz a Occidente, pueden demandar y evocar una bendición y
revelación espiritual tan intensas que en un futuro inmediato se pueda demostrar lo que
tanto aspira la humanidad: “paz en la Tierra y buena voluntad entre los hombres”. De
esta manera podemos introducir una era de fraternidad y comprensión que permitirá al
hombre disponer de más tiempo para que se dedique a buscar a Dios por sí mismo.

Texto: versión libre de varios autores: A. Bailey, Amarial, Torkom Saraydariam Y
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